Todo iba bien, era eterno, en paz y armonía, bello,... hasta que Satanás engañó a Eva y ésta a Adán. Este acontecimiento ha sido y es desde entonces motivo de agravio de muchos hombres hacia el género femenino.
Quiero aclarar lo siguiente: Nadie escoge el sexo que desea tener antes de ser formado. Quiero decir que como hombre cristiano no puedo odiar a las mujeres porque Eva pecó y dió del fruto del árbol prohibido a Adán.
Es importante tener esto claro. Yo no soy hombre porque lo haya decidido ni por ningún mérito mío. Soy hombre porque así he sido formado en el vientre de mi madre.
Lo mismo debe pensar una mujer cristiana y no tener ningún mal rollo en la mente hacia los hombres. Dios nos ha creado a cada cual según su voluntad.
Esto que parece tan obvio y simple, causa Dios sabe cuantas muertes y palizas a mujeres todos los días en el mundo. Siendo así de simple, ¿por qué no enseñarlo, en lugar de decir que el hombrte viene del mono y de millones de casualidades?
¿Se acuerdan de la mentira de la serpiente? No moriréis. Pero Dios sabe que el día que domáis de él serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conocedores del bien y el mal (3:4)."
La parte de verdad que dijo para encubrir la mentira es que "conoceremos el bien y el mal". Hasta entonces, solo conocían el bien.
Veamos los orígenes del mal. ¿De dónde salió Satanás que se apropió de la serpiente (en singular) para traer condenación y muerte a los humanos y el mundo?
En Ezequiel 28:12-19 Dios manda una profecía al Rey de Tiro y le hace la descripción de Satanás desde su principio hasta su muerte. Esta ofensa al Rey de Tiro dicha por un profeta hebreo podría ser fatal para el profeta, incluso causa de una guerra porque no puede ser más ofensiva. Sin embargo Dios le manda a Ezaquiel que se la diga en la cara del rey. ¡Menudo trabajo el de profeta! Yo también he tenido que decir algo en alguna ocasión y desobediencia total por parte de los destinatarios, luego llueven palos para los no arrepentidos y éstos, en venganza, me arruinan la vida. Y esto que fueron ellos y no Dios quienes empezaron con las preguntitas. Esto de ser intermediario o pofeta se debe encasillar como labor de alto riesgo. Mejor hacerlo todo con algún policía o juez de testigo, pero los malos no quieren.
1 | Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo: |
12 | Hijo del hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y dile: Así ha dicho el Señor Jehová: Tú eras el sello á la proporción, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. |
13 | En Edén, en el huerto de Dios estuviste: toda piedra preciosa fué tu vestidura; el sardio, topacio, diamante, crisólito, onique, y berilo, el zafiro, carbunclo, y esmeralda, y oro, los primores de tus tamboriles y pífanos estuvieron apercibidos para ti en el día de tu creación. |
14 | Tú, querubín grande, protector: y yo te puse; en el santo monte de Dios estuviste; en medio de piedras de fuego has andado. |
15 | Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste criado, hasta que se halló en ti maldad. |
16 | A causa de la multitud de tu contratación fuiste lleno de iniquidad, y pecaste: por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín cubridor. |
17 | Se enalteció tu corazón á causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría á causa de tu resplandor: yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti. |
18 | Con la multitud de tus maldades, y con la iniquidad de tu contratación ensuciaste tu santuario: yo pues saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra á los ojos de todos los que te miran. |
19 | Todos los que te conocieron de entre los pueblos, se maravillarán sobre ti: en espanto serás, y para siempre dejarás de ser. |
Isaias Capitulo 14
1 Porque Jehová tendrá piedad de Jacob, y todavía escogerá a Israel, y lo hará reposar en su tierra; y a ellos se unirán extranjeros, y se juntarán a la familia de Jacob. 2 Y los tomarán los pueblos, y los traerán a su lugar; y la casa de Israel los poseerá por siervos y criadas en la tierra de Jehová; y cautivarán a los que los cautivaron, y señorearán sobre los que los oprimieron.
3 Y en el día que Jehová te dé reposo de tu trabajo y de tu temor, y de la dura servidumbre en que te hicieron servir, 4 pronunciarás este proverbio contra el rey de Babilonia, y dirás: ¡Cómo paró el opresor, cómo acabó la ciudad codiciosa de oro! 5 Quebrantó Jehová el báculo de los impíos, el cetro de los señores; 6 el que hería a los pueblos con furor, con llaga permanente, el que se enseñoreaba de las naciones con ira, y las perseguía con crueldad. 7 Toda la tierra está en reposo y en paz; se cantaron alabanzas. 8 Aun los cipreses se regocijaron a causa de ti, y los cedros del Líbano, diciendo: Desde que tú pereciste, no ha subido cortador contra nosotros. 9 El Seol abajo se espantó de ti; despertó muertos que en tu venida saliesen a recibirte, hizo levantar de sus sillas a todos los príncipes de la tierra, a todos los reyes de las naciones. 10 Todos ellos darán voces, y te dirán: ¿Tú también te debilitaste como nosotros, y llegaste a ser como nosotros? 11 Descendió al Seol tu soberbia, y el sonido de tus arpas; gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán.
12 ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. 13 Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; 14 sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. 15 Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. 16 Se inclinarán hacia ti los que te vean, te contemplarán, diciendo: ¿Es éste aquel varón que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos; 17 que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades, que a sus presos nunca abrió la cárcel? 18 Todos los reyes de las naciones, todos ellos yacen con honra cada uno en su morada; 19 pero tú echado eres de tu sepulcro como vástago abominable, como vestido de muertos pasados a espada, que descendieron al fondo de la sepultura; como cuerpo muerto hollado. 20 No serás contado con ellos en la sepultura; porque tú destruiste tu tierra, mataste a tu pueblo. No será nombrada para siempre la descendencia de los malignos. 21 Preparad sus hijos para el matadero, por la maldad de sus padres; no se levanten, ni posean la tierra, ni llenen de ciudades la faz del mundo.
22 Porque yo me levantaré contra ellos, dice Jehová de los ejércitos, y raeré de Babilonia el nombre y el remanente, hijo y nieto, dice Jehová. 23 Y la convertiré en posesión de erizos, y en lagunas de agua; y la barreré con escobas de destrucción, dice Jehová de los ejércitos.
Ahora Adán y Eva (y con ellos todos nosotros porque son representantes nuestros porque en su lugar cada uno de nosotros tarde o temprano hubiese hecho lo mismo) tienen un trabajo en esta vida: Conocer a Dios, conocer al bien. El mal ya lo probaron, BASTA YA.
http://teologiyokpredika.scoom.com/2009/06/03/%C2%BFque-son-los-atributos-de-dios/
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