sábado, 18 de febrero de 2012

PEDRO Y PABLO

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El libro de Hechos de los Apóstoles relata los sucesos de los primeros cristianos, después de la muerte de Jesús. Muchos enemigos tuvieron estos cristianos, por no decir que casi todos. Cualquiera podía ser un espía, un infiltrado en la Iglesia enviado por Roma o por los fieles al judaísmo. Pese a los miles que dieron su vida defendiendo la fe en la salvación que Dios les había dado y otros que fueron encarcelados, condenados a galeras o a trabajos forzados, la Iglesia de Jesús se expandió no solo por todo el Mediterráneo, sino por todo el mundo conocido.

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